Hoy nos ocuparemos de una de las muchas versiones de la novela de Verne “Viaje al centro de la Tierra”, que lleva el mismo título que la obra y está protagonizada por Brendan Fraser. El científico Trevor Anderson y su sobrino Sean van a Islandia tras descubrir que la actividad volcánica del planeta coincide con la que había cuando el padre de Sean desapareció. Allí quedan atrapados con en una cueva su guía Hannah y para buscar la salida se adentran el interior terrestre, llegando (como puede predecirse al leer el título) al centro de la Tierra. Como la actividad volcánica del lugar es cada vez más intensa, deberán encontrar urgentemente una manera de poder volver a la superficie antes de que sea demasiado tarde.
Sí, en efecto, este es el primer post en el que no veremos errores ni mataremos a ningún personaje.
Estos dispositivos cuyo uso es tan sencillo (doblar y agitar) se basan en la quimioluminiscencia (emisión de energía en forma lumínica por parte de algunas reacciones químicas). Formalmente definida es la emisión de luz asociada con la disipación de energía con una sustancia electrónicamente excitada.
Una fuente de energía exterior excita los átomos de la sustancia, haciendo que algunos electrones se vean temporalmente ascendidos a un estado energético superior (más alejado del núcleo). Al regresar a su nivel original, liberan dicha energía en forma de fotones.
En las barras químicas, la energía que excita los átomos es la de una reacción química.
La reacción química suele tener diferentes fases en cadena. Las barras químicas más abundantes suelen tener peróxido de hidrógeno (que actúa como activador), difenil oxalato (llamado también Cyalume) y el tinte fluorescente. La secuencia es la siguiente:
1. Al doblar la barra química, el frágil tubo de cristal que contiene al peróxido de hidrógeno de rompe, y éste y el cyalume reaccionan (oxidándose el cyalume):
2. Como el peroxiácido que resulta es inestable, se descompone, liberando dióxido de carbono y energía que hace ascender de nivel energético a los electrones del tinte:
Cuando regresan a su estado energético, se liberan fotones, cuya longitud de onda (el color de la luz emitida) depende de la propia estructura del tinte.
Visto macroscópicamente, sería lo siguiente:
Harris, Tom. "How Light Sticks Work." 02 November 2001. HowStuffWorks.com. 22 November 2009
Respecto a la duración de la luz, ésta depende de la concentración de los dos compuestos, haciendo que varíe desde un breve intervalo de tiempo con gran intensidad lumínica a gran duración con poca intensidad (éste es el caso de los collares y pulseras de las ferias, que duran de 1 a 2 días)

Interesante, nunca me había planteado como funcionaban los collares y pulseras de las ferias...
ResponderEliminar¿Tienen muchas aplicaciones estas barras o son más bien una anécdota?
Pues las barras en sí las utilizan montañeros y espeleólogos para emergencias, porque son muy baratas y no ocupan ni pesan nada. En cuanto a las pulseras, son la parte consumista del asunto...
ResponderEliminarPero la quimioluminiscencia no es sólo, digamos, producida artificialmente, las luciérnagas y algunos peces del fondo marino también la emplean, aunque con otros compuestos en las reacciones.
Entonces se llaman "barras de luz químicas" xD siempre las vi en las películas, pero no sabía como se llamaban xD
ResponderEliminarPor cierto, el tema este es de química no de física. (Ala, ya está echa la crítica, ya puedes entrar en el mío y criticar lo que quieras xD)
Estaba esperando que alguien comentara eso =D
ResponderEliminarComo el profesor mencionó en clase que le interesaría un post sobre eso y me puse a buscar, decidí publicarlo.
No obstante, editaré el post y ampliaré lo de los estados energéticos del electrón... para disimular jaja
El otro día al hablar de los tubos de Geissler en electromagnetismo me acorde de esta entrada jeje
ResponderEliminarUn saludo Moira!